jueves, marzo 26, 2009
miércoles, diciembre 17, 2008
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Cuando llegó a la casa por primera vez hace ya más de cuatro años, lo primero que hizo fue observar detenidamente la sala para luego acomodarse en uno de sus sillones y quedarse dormida en él. La había conocido semanas antes. Y en verdad me había parecido simpática pero no estaba segura de volverla a ver.
La tarde que se quedó a vivir conmigo era calurosa y complicada. Y su presencia fue una bocanada de aire fresco. Como lo ha seguido siendo hasta el día de hoy. Durante varios días aprendimos a acomodarnos la una a la otra. A entender necesidades, horarios, caprichos. Y poco a poco nos fuimos acostumbrando a la existencia recíproca y a compartir espacios. Al punto de sentirme extraña el tiempo que no estuve en la misma ciudad que ella y a sentirme completamente en casa hasta que la tuve cerca.
Es verdad que no es perfecta. Pero entonces, ¿quién lo es? Su aliento es terrible, está pasada de peso, hace rabietas y se tira unos gases que son dignos de competir con S. Además ronca y cuando tiene pesadillas termina siempre despertándome. Pero es especial a su manera: la primera vez que me rompieron el corazón, antes de derramar una sola lágrima ya se encontraba a mi lado. Y cuando me enfermé al punto de tener infectados ojos, oídos y boca sin poder comer en días, apenas lograba que se despegara un rato de mi cama para que ella comiera algo. Y aún ahora a pesar de todo el dolor que ha tenido que soportar estos últimos días, se encuentra de buen humor e igual de cariñosa que siempre.
Ayer, mientras le acariciaba la cabeza entendí que probablemente la perderíamos pronto. Fue uno de esos martillazos que da la certeza sin ninguna explicación. También como un golpe de martillo entendí que la vida seria otra vida sin ella. Sería una vida más triste. Una vida vacía que se perdería de la cotidianeidad de su existencia.
Sé bien que nadie es oxigeno para nadie. Pero también conozco la capacidad de los seres para llenar la vida de otros seres. Para cambiarla.
Capicúa llena de pequeños detalles mi día con día, mi realidad , mi casa. Me enseña a diario el estado bruto del verdadero amor. Tiene el don de convertir las situaciones, las personas: Le ha descubierto a S una arista que ni siquiera él sospechaba tener. Y a mi en estas últimas 48 horas me ha convertido en una niña de nuevo. Cuando me acerco a ella y le susurro al oído (mientras lo deseo de corazón, mientras me aferro a creerlo) que por favor no. Aún no. Que faltan muchos paseos. Faltan otros parques. Que no puede irse todavía.
jueves, agosto 07, 2008
martes, abril 01, 2008
miércoles, marzo 05, 2008
Dedicatoria
Si alguna vez la vida te maltrata,
acuérdate de mí,
que no puede cansarse de esperar
aquel que no se cansa de mirarte
Luis García Montero
jueves, agosto 02, 2007
Después
Y ahora se inicia
la pequeña vida
del sobreviviente de la catástrofe del amor:
Hola, perros pequeños,
hola, vagabundos,
hola, autobuses y transeúntes.
Soy una niña de pecho
acabo de nacer
del terrible parto del amor.
Ya no amo.
Ahora puedo ejercer en el mundo
inscribirme en él
soy una pieza más del engranaje.
Ya no estoy loca.
Cristina Peri Rossi
viernes, julio 13, 2007
Contagio
La he dejado descansar un tiempo y luego he intentado despertarla de nuevo.
Arranca, pero a los dos minutos, aparece en su pantalla un texto que yo interpreto como un reproche por haberla forzado. Y acto seguido: se apaga.
Mientras está ahí quietecita. Con toda esas letras, imágenes y sónidos dentro de ella que no sirven para nada si se niega a reaccionar.
Ha venido un especialista en crisis de este tipo. Le ha metido mano sin compasión. La ha dejado desnuda sobre la mesa. Y luego la ha metido sin cuidado en un maletín y me ha dicho que tendrá que intervenirla.
Me explica la razón de su negación a seguir. De su colapso tan abrupto y de la nada: Son cosas que pasan. Detalles que se filtran y te desconfiguran por completo a pesar de tener una fortaleza protengiendote.
Yo asiento y quedo de ir por ella en unos días.
Estoy preocupada.
Dada la explicación que me dió el especialista, mi computadora tiene un virus.
Estoy aterrada.
Dada la descripción de los síntomas que presenta, el virus sin dudar y a ojos cerrados, debo haberselo contagiado yo.
Esperanzas
Pero el camino ahí está. Y mis letras. Y mi entusiasmo por creer que este patético conato de genialidad es en realidad un avance.
sábado, junio 30, 2007
¿Qué sé?
M. J. Harrison, Preparativos de viaje.
sábado, abril 28, 2007
Fortunata
viernes, abril 20, 2007
Uno de los dos caminos...
Visiten su blog. De veras, es bueno para la salud.
jueves, abril 19, 2007
miércoles, abril 18, 2007
domingo, abril 15, 2007
Kafka en la orilla/ Murakami
Un libro magnífico. Mágico. Diferente. En donde hay un hombre que platica con los gatos y un bosque inmenso que tiene vida propia.
Un libro que me hace sentir alegría por vivir y por poder seguir leyéndolo. Un buen libro.
Una golondrina no hace verano...
Pero te imagino pasar. O veo que entras al msn. Y entiendo que aunque la mayoría ya se ha marchado, una golondrina de todas las que volaban en mi, sigue sin encontrar ventana.
sábado, abril 14, 2007
El encanto de ser Borges...
1. Pasar a su lado sin darse cuenta (maléfica).
2. Pasar a su lado, regresarse y seguirlo durante un buen trecho para ver qué hace (benéfica).
3. Pasar a su lado, regresarse y seguirlo para siempre (maléfica).
4. Descubrir que uno es tonto y que hasta ese momento no se le había ocurrido una idea que más o menos valiera la pena (benéfica).
5. Descubrir que uno es inteligente, puesto que le gusta Borges (benéfica).
6. Deslumbrarse con la fábula de Aquiles y la Tortuga y creer que por ahí va la cosa (maléfica).
7. Descubrir el infinito y la eternidad (benéfica).
8. Preocuparse por el infinito y la eternidad (maléfica).
10. Dejar de escribir (benéfica)...
Monterroso (Movimiento perpetuo)
jueves, abril 12, 2007

martes, abril 10, 2007
Otras felicidades habrán y otras tristezas, pero no esta que se ha perdido mientras mi mundo perdía a su pájaro cu-cu.
En el reloj del armario he dormido más de dos horas. Y en el de la cocina no he llegado a comer. Pero todos, todos los relojes se pararon cuando tú te fuiste. / cuando yo...
Vivo así, útimamente con dos o tres segundos adelantados o atrasados para mi. Llegando antes a los besos y tarde a las despedidas.
Y es que hasta ahora nunca me habia dado cuenta de lo importante que es estar en el momento preciso. QUe un beso es un beso por dos segundos y nomás. Y el corazón se rompe en tres. Que alguien se enamora no antes nidespues sino en el momento justo. Y si uno no esta para el enamoramiento...no lo estara jamás...

